Masaje ancestral procedente de Indonesia, particularmente de la isla de Bali que consiste en la aplicación de técnicas de acupresión, aromaterapia y estiramientos.
Para la realización del masaje balinés se utilizan las manos, los antebrazos y los pulgares para aplicar diferentes técnicas de acupresión, amasamientos y estiramientos y se combina con la aplicación de aceites esenciales.
La característica principal del masaje tradicional balinés es su eficaz y potente efecto terapéutico, sanador y de relajación, produciendo en quién lo recibe un efecto inmediato de bienestar físico y mental.
Después de experimentar este masaje, la persona se siente completamente relajada, con una enorme sensación de calma mental.
El masaje balinés ofrece una variedad de beneficios para el cuerpo y la mente:
Descubre una forma innovadora y completamente natural de rejuvenecer tu piel sin recurrir a procedimientos invasivos. El lifting facial con acupuntura es un tratamiento basado en la medicina tradicional china que estimula la capacidad regenerativa de tu propio organismo, ayudando a mejorar la firmeza, elasticidad y luminosidad del rostro.
Nuestro rostro es un reflejo vivo de lo que sentimos. Muchas de las llamadas líneas de expresión no son solo el paso del tiempo, sino emociones que hemos sostenido y repetido a lo largo de los años: gestos que se han quedado habitando en la piel. Este tratamiento trabaja precisamente ahí, ayudando a liberar esa tensión acumulada y devolviendo al rostro una expresión más suave, relajada y auténtica.
A través de la aplicación precisa de finas agujas en puntos estratégicos, se activa la circulación sanguínea y la producción de colágeno, reduciendo visiblemente arrugas y signos de envejecimiento. Pero, más allá de lo estético, el lifting facial con acupuntura invita a soltar, equilibrar y reconectar con tu bienestar interior.
La sesión se completa con electroacupuntura, que potencia y prolonga los efectos del tratamiento, y finaliza con un masaje gua sha hidratante que estimula, drena y deja la piel visiblemente más jugosa y luminosa.
¿Qué beneficios puedes esperar?
Cada sesión es personalizada, adaptándose a las necesidades específicas de tu piel y tu estado general. El resultado es un rostro más fresco, descansado y armonioso, respetando siempre tu expresión natural.
Apuesta por una belleza consciente, donde el cuidado exterior nace del equilibrio interior.
El masaje Kobido es mucho más que un tratamiento facial: es un ritual ancestral japonés que combina técnica, precisión y ritmo para despertar la vitalidad natural de tu piel. Conocido como uno de los secretos de belleza mejor guardados de Japón, este masaje trabaja en profundidad la musculatura facial para tonificar, reafirmar y devolverle al rostro su frescura original.
Nuestro rostro guarda memoria. Muchas de las líneas de expresión que aparecen con el tiempo no son solo fruto de la edad, sino de emociones que hemos sostenido durante años: tensiones sutiles que se repiten hasta quedar impresas en la piel. El Kobido actúa liberando esos patrones, suavizando el gesto y devolviendo ligereza a la expresión.
A través de una secuencia de movimientos rápidos, rítmicos y profundamente relajantes, se estimula la circulación, el sistema linfático y la producción de colágeno. El resultado es un efecto lifting natural, con una piel más firme, luminosa y revitalizada.
El tratamiento culmina con maniobras drenantes y un trabajo hidratante que deja el rostro nutrido, oxigenado y con una sensación de bienestar que se extiende más allá de la piel.
¿Qué beneficios puedes esperar?
Cada sesión es una experiencia única, adaptada a las necesidades de tu piel y al momento que estés viviendo. Más que un masaje, es una forma de devolverle al rostro su equilibrio, su movilidad y su expresión natural.
Un ritual donde belleza y bienestar se encuentran en cada movimiento.