Hay alimentos sencillos que parecen pequeños tesoros escondidos. El mijo es uno de ellos: un cereal humilde, antiguo y muy apreciado por sus cualidades nutritivas y energéticas.
La crema de mijo es una forma fácil y reconfortante de incorporarlo a la alimentación. Su preparación básica es muy sencilla: se cocina con 4 partes de agua por 1 parte de cereal, dejando que el grano se abra lentamente hasta conseguir una textura cremosa, suave y digestiva.
Receta base de crema de mijo
Ingredientes:
- ½ vaso de mijo ecológico
- 2 vasos de bebida vegetal o agua
- Una pizca de sal marina (opcional)
Preparación:
- Lava bien el mijo hasta que el agua salga clara.
- Ponlo en una olla junto con el agua.
- Cocina a fuego lento hasta que el grano se abra y quede una textura parecida a una crema.
- Puedes batirlo ligeramente si quieres una textura más fina.
Esta crema puede adaptarse tanto a versiones dulces como saladas.
Versión dulce y reconfortante
Para preparar una crema de mijo dulce puedes añadir durante la cocción:
- Pasas
- Orejones biológicos troceados
- Bayas de goji
- Semillas de chia
- Ciruelas secas
- Canela
- Bebida vegetal (avena sin gluten, almendra, arroz, coco…)
- Trozos de manzana seca
- Pera cocida
- Vainilla natural
- Un toque de ralladura de limón
- Semillas de sésamo tostadas (mejor las negras)
- Pipas de girasol, calabaza, nueces o almendras picadas al servir
El resultado es una crema suave, ligeramente dulce y muy nutritiva, ideal para desayunos tranquilos o cenas reparadoras.
Un alimento para fortalecer desde dentro
Esta crema es excelente para personas con estómagos flojos y barrigas caídas, ya que aporta calor digestivo y ayuda a que el sistema digestivo trabaje de una manera más eficiente.
Muchas personas notan enseguida que digieren mejor y que tienen más energía cuando incorporan este tipo de preparaciones sencillas y calientes.
Desde la visión energética de la alimentación, el mijo es un gran aliado cuando hay acumulación de humedad interna. Si una persona acumula demasiada humedad (por ejemplo, tiene exceso de peso, sensación de pesadez, digestiones lentas o tendencia a la retención), el mijo puede sentarle de maravilla porque ayuda a secar esa humedad y a recuperar ligereza.
El mijo: energía, minerales y fortaleza
El mijo destaca por sus excelentes efectos sobre el sistema nervioso y los huesos. Es un cereal altamente energizante y remineralizante.
Entre sus cualidades tradicionales se considera que:
- Tonifica el bazo y favorece una buena transformación de los alimentos.
- Refuerza los riñones.
- Ayuda a secar la humedad.
- Alcaliniza el organismo.
- Aporta fortaleza mental y claridad.
Por eso también es un cereal muy interesante para los niños en período de crecimiento, ya que acompaña el desarrollo y potencia el organismo.
El fuego interno: la chispa que mueve el cuerpo y la mente
El mijo es especialmente valorado para aumentar el fuego interno. Este fuego no solo está relacionado con la fuerza de los intestinos y la digestión, sino que después se transforma en energía disponible para otras actividades: moverse, practicar deporte, concentrarse, estudiar o incluso pensar con más claridad.
Ya lo ves…a veces, los alimentos más básicos son los que mejor saben cuidar nuestro equilibrio.



