Según la Medicina Tradicional China (MTC), el Bazo es mucho más que un órgano digestivo. Se considera la fuente principal de la energía que obtenemos de los alimentos y una pieza clave para mantener la vitalidad física y mental.
Cuando la energía del Bazo está fuerte, nos sentimos con energía, pensamos con claridad, digerimos bien los alimentos y nuestro cuerpo transforma correctamente los nutrientes.
Por el contrario, cuando el Bazo está debilitado, pueden aparecer señales como:
- Cansancio constante.
- Pesadez corporal.
- Digestiones lentas o hinchazón abdominal.
- Gases frecuentes.
- Necesidad de comer dulce.
- Falta de concentración o exceso de preocupación.
- Heces blandas o diarrea.
- Sensación de niebla mental.
¿Qué debilita la energía del Bazo?
Algunos hábitos muy comunes pueden ir agotando poco a poco su energía:
- Consumir muchos alimentos fríos, bebidas con hielo o helados. Aquí también entra la naturaleza fría de algunos alimentos como son el plátano, el melón, la sandía…
- Exceso de azúcar y alimentos ultraprocesados.
- Comer ensaladas y crudos en exceso, especialmente si ya existe debilidad digestiva.
- Comer deprisa o a horarios irregulares.
- Preocuparse demasiado o dar vueltas constantemente a los problemas.
- Dormir poco o vivir con exceso de estrés.
¿Cómo fortalecer la energía del Bazo?
La buena noticia es que el Bazo responde muy bien a pequeños cambios diarios:
- Elegir alimentos cocinados y templados, especialmente si hay debilidad digestiva.
- Incluir cereales como el mijo, arroz, avena o trigo sarraceno, que ayudan a tonificar la energía del Bazo.
- Priorizar verduras cocinadas, sopas, cremas y guisos suaves. De entre las verduras las más tonificantes del Bazo son la calabaza, zanahoria y los boniatos.
- Mantener horarios regulares de comida y evitar comer con prisas o bajo mucho estrés.
- Cuidar el descanso y la gestión de los pensamientos, ya que la preocupación constante consume la energía del Bazo.
- Mantener una buena actitud frente a la comida. Es mejor no comer cuando uno está tenso o preocupado. Separar la comida del trabajo, la televisión, lectura, movil…
- Masticar MUY bien los alimentos, si esto no se lleva a cabo el Bazo tiene que trabajar más, con el correspondiente gasto de energía.
- Evitar beber mucho líquido durante las comidas. Beber un poco de líquido tibio o caliente (infusión), puede ayudar a la digestión, pero beber mucho y frío diluye la concentración de los jugos gástricos y dificulta la digestión.
- Evitar comer mucho por la noche. Lo mejor es dejar pasar 3h antes de acostarse. La energía del organismo va bajando a medida que transcurre el día y por la noche, la energía del bazo está al mínimo y por tanto, cenar en exceso puede acabar dañando la energía del Bazo y el Estómago.
- Consumir alimentos es su estado natural. Cuánto más procesado está un alimento, menos energía vital tiene; evitar pues los congelados, envasados, microondas, alimentos irradiados, procesados…
- Evitar el exceso de dulce. Un poco de dulce tonifica el Bazo, un exceso lo debilita.
- Evitar ayunos prolongados. Esto a la larga disminuye la sangre (Yin) y la energía (Yang).
- Equilibrar el ejercicio al aire libre con el trabajo intelectual. Estar muchas horas sentado y reflexionando debilita mucho la energía del Bazo/Estómago.
- Masaje, contacto físico. El tacto es importante para el buen funcionamiento de este órgano.
- Contacto con la naturaleza. Estar en contacto con las plantas, los árboles, andar por la montaña, etc nos ayuda a fortalecer el elemento Tierra (al cual corresponde el Bazo y el Estómago).
- Confiar en nuestro cuerpo a la hora de elegir el alimento. A medida que ponemos conciencia en nosotros mismos y en lo que comemos, podemos empezar a “sentir” cuáles son nuestras necesidades internas y a diferenciarlas de nuestras adicciones y deseos.
- Trabajar nuestro aspecto femenino, que esta relacionado con el nutrir, dar soporte, interiorizar, etc.
- Mientras comemos, conectarnos conscientemente con la tierra, no sólo física sino también a nivel espiritual, agradeciéndole por el alimento y el soporte que nos da.
- Desarrollar la autoconfianza, ser amables con nuestro cuerpo es importante para mantener en buen estado la energía del Bazo.
Un pequeño cambio, una gran diferencia
En MTC se dice que un Bazo fuerte es como una cocina con un fuego estable: transforma los alimentos en energía de forma eficiente y nutre todo el organismo.
Cuidar tu digestión no solo influye en tu estómago. También afecta a tu energía, tu capacidad de concentración, tu estado emocional y tu bienestar general.
✨ Cuando fortaleces tu Bazo, ayudas a que todo tu sistema funcione de forma más armoniosa.

